Google+ Taller de Escritura Creativa de Sevilla: marzo 2011

Resolviendo la integral definida en mi cabeza, SLP


¿Te haz preguntado algun a vez como funciona el cerebro de un ingeniero?, aquí tienes un adelanto.

SLP
  1. Porque tengo que hacer estas preguntas?
  2. Seria lo mismo que fueran 10 preguntas en vez de 100?
  3. Porque tengo las manos frias?
  4. De donde viene el café que he bebido hoy por la mañana?
  5. Porque me gusta el café con leche?
  6. Donde se puede ver la Aurora Boreal?
  7. Porque se llama Boreal?
  8. Quien le puso ese nombre?
  9. Tiene algun significado ese nombre?
  10. Que horas son en Mexicali?
  11. Porque me detengo a pensar en las siguientes preguntas?
  12. Que es preguntar?
  13. Quien decidio que se llamaran preguntas?
  14. Porque no cantar en vez de preguntar?
  15. Soy realmente cachanilla?
  16. De donde viene esa palabra?
  17. Cuantas letras tiene la palabra cachanilla?
  18. Porque el numero 10 es diez?
  19. Seria el mismo numero sin el 1?
  20. Porque el dia tiene 24 horas?
  21. Seria mejor un dia de 25 horas?
  22. Se podrian hacer mas cosas?
  23. Las personas estarian mas contentas con un dia de 25 horas?
  24. Porque me gusta tanto el numero 5?
  25. Tiene algun significado ese gusto?
  26. Cuando tome la decision de que el numero 5 fuera mi numero favorito?
  27. Pero es realmente mi numero favorito?
  28. Todas las personas tienen un numero favorito?
  29. Cual sera el numero que repite mas como favorito?
  30. Cada pais tiene su numero favorito?
  31. Si es asi, cual es el numero favorito de Mexico?
  32. Y cual es el de España?
  33. Acaso cada ciudad tiene su numero favorito?
  34. Mi ciudad tendra un numero favorito?
  35. Y si lo tiene cual es el numero favorito de Mexicali?
  36. Realmente existen los numeros favorito?
  37. Podria cambiar mi numero favorito?
  38. Porque se llaman numeros?
  39. Quien dijo esa palabra?
  40. Quien invento los numeros?
  41. Porque le pusieron nombre a los numeros?
  42. Son importantes los numeros?
  43. Quien invento los numeros naturales?
  44. Porque se llaman numeros pares?
  45. Y que son los impares?
  46. Todas las personas tienen un par de zapatos favoritos?
  47. Si lo tienen, porque es solo un par?
  48. Puedes tener varios pares como favoritos?
  49. Cual es mi par de zapatos favoritos?
  50. Debo tener un par de zapatos favoritos?
  51. De que color son?
  52. Que son los colores?
  53. Porque se dice que la vida es de color rosa?
  54. Podriamos cambiarla de color?
  55. Que pasaria si fuera de color azul?
  56. El color del cielo es realmente azul?
  57. Y si lo es que tono de azul?
  58. Puede tocarse el cielo con las manos?
  59. El cielo tiene un inico y un final?
  60. Todos iremos al cielo alguna vez?
  61.  Y si existe el cielo es posible que exista el infierno?
  62. Porque el infierno esta lleno de fuego?
  63. Y si es asi cual seria la temperatura promedio?
  64. Que grados de temperatura usa Celsius o farenheit?
  65. Que diferencia hay entre ambos?
  66. Porque me esta constando tanto hacerme solo 100 preguntas?
  67. Deberiamos las personas hacernos tantas preguntas?
  68. Como funciona un USB?
  69. Cual es la mejor manera de guardar informacion?
  70. Dejara de existir el periodico en papel?
  71. Si esto pasa cuando sucederia?
  72. Al dejar de existir el periodico, que serian los periodistas?
  73. Seguirian llamandose de esa forma?
  74. Cual seria su nuevo nombre?
  75. Desapareceria la profesion?
  76. Porque quiero ser escritor?
  77. Porque se le llamo escritura?
  78. Quien invento la escritura?
  79. Cuando fue la primera vez que se uso?
  80. Y los libros seguiran existiendo?
  81. Cuantos libros hay en mi casa?
  82. Cual fue el primer libro que me leyeron?
  83. Porque no recuerdo el primer libro que compre?
  84. Tienen un olor especial los libros?
  85. Porque a muchas personas les gusta el olor de un libro nuevo?
  86.  Y existen personas que les gusta el olor de un libro viejo?
  87. Si es asi porque les gusta?
  88. El olor les recordara algo?
  89. Y si es asi que algo recordaran?
  90. Podrian ser cosas del pasado?
  91. Porque no recuerdo cosas de cuando era bebe?
  92. Que son los recuerdos
  93. Si existe el olvido, porque hay recuerdos que no se olvidan?
  94. Existe el tiempo para los recuerdos?
  95. Y si es asi, cual seria?
  96. Podria existir una vida sin recuerdos?
  97. Y si existiera, fuera una vida real?
  98. Podria existir una vida irreal?
  99. Quien decide si es real? 
  100. Uno mismo podrias tomar esa decisión?

Creo, Serramón


Creo en mí cuando en mí creo
y en lo que por mí mismo consigo, creo,
creo en la risa de los niños jugando
y en la risa de los ancianos rememorando
y en la risa de los hombres y mujeres riendo,
creo en mis sentimientos cuando no los escondo
tras las cortinas de convencionalismos de tertulia,
creo en la libertad de no hacer nada,
creo en la persona amada como creo en el vuelo del ave,
creo en la palabra dicha, creo en la palabra sentida,
creo en la palabra entendida,
creo en el derecho a la pereza,
creo en el amor de larga distancia, en el amor reposado,
en el amor que no se abrasa las alas en la llama,
y creo en la llama que da alas al amor,
creo en el folio en blanco, aunque lo odie,
creo en la redención a través del arrepentimiento
y creo en el arrepentimiento sin redención,
creo en el bocadillo de chorizo a las cinco de la tarde,
creo en la dulce pavesa del fuego apagado
después de una noche de invierno a tu lado,
creo en el silencio cuando es lo mejor que se puede decir.

Sibarita emocional, Serramón


Siempre he tenido dificultad a la hora de enfrentarme con mis sentimientos. Cuando alguien me hace daño, o simplemente me cuestiona, respondo de forma desproporcionada: o bien ataco, o bien huyo, o, las más de las veces, inhibo una respuesta, guardando en mí una semilla de rencor que, pasado el tiempo, explota en mi boca, enorme ya de tanta alimentación recibida, como un saco lleno de culebras abierto de golpe. Siempre he tenido miedo a que me dejaran de querer. Es un miedo paralizante y castrador que me ha impedido decirle a mis seres queridos, y a los no tan queridos, algo tan simple como: “eso que has dicho me ha hecho mucho daño”, “no estoy de acuerdo contigo en esto”, “sería conveniente que hagamos turnos de limpieza”. Es  miedo a enfrentarme con mis sentimientos, con mi verdad,  con mis necesidades. Es una obligación imperiosa de que toda persona que pase por mi vida hable bien de mí, por encima, incluso, de mí mismo… la mayoría de las veces.
            No recuerdo cuándo este miedo empezó a suponer un problema real en mi vida, supongo que fue ya en la adolescencia, hasta convertirse en una pesada carga para mí, una rémora grande y gorda, limitante.
            Sí recuerdo cuándo decidí terminar con él. Hoy.
            Mi plan es sencillo pero ambicioso: dejar de darle de comer para que muera de inanición. Siempre se ha alimentado de inseguridad, de carencias afectivas, de falta de valentía, de negación a sentir, de mi pobre inteligencia emocional, y yo siempre he actuado como un solícito chef que preparaba con resignación todas estas recetas. Pues se cerró la cocina. Me enfrentaré a él desde la terapia culinaria, la misma que él ha utilizado contra mí.
            A partir de ahora voy a alimentarme con ricos y variados platos todos ellos condimentados y degustados con placer extasiante, voy a convertirme en un sibarita emocional. Ricas recetas de autoestima, de seguridad en mí mismo, de amor, hacia mí mismo para poder amar a los demás, de asertividad, de tranquilidad. Bien, ¿y eso cómo se hace? Está claro que necesito ayuda, ayuda profesional. Tengo que ponerme en contacto con un terapeuta psico-culinario. No es fácil encontrar profesionales especializados en este tipo de ayuda, en las páginas amarillas no aparecen, en Internet es complicado y difuso hallar su rastro… Sigo preguntando e indagando aquí y allá y, finalmente llega a mis oídos la celebración de la II Feria de Terapias No Reconocidas por la Medicina Ortodoxa, espero tener suerte.
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            Llego al recinto ferial y apenas hago caso de los chakras, de las flores de bach y esencias rainbow, de la musicoterapia y la homeopatía, de la risoterapia y la hipoterapia, y voy corriendo hasta un stand, casi oculto tras un plotter que anuncia un spa especialista en talasoterapia. En el stand hay un hombre, menudo de cuerpo, manos delicadas, pelo encrespado, nariz aguileña, ojos pequeños y penetrantes, que irradia una serenidad y una seguridad en sí mismo que me rinden a sus pies: este hombre puede ayudarme.
            -Necesito su ayuda, señor…-
            -Ezequiel Ramos. No me diga más. Se siente hastiado ya de cargar con ese peso que le impide ser feliz, con esa losa que lo empuja hacia la tumba social, con esa cadena que lo lastra en sus relaciones.-
¡No quepo en mí de dicha! Por fin alguien que me puede ayudar, alguien que me comprende y que sabe de lo que habla. Ezequiel Ramos es un auténtico profesional. Me hace unas pertinentes preguntas y una serie de pruebas. Me cita en su consulta para el próximo martes y así comenzar la terapia. Eso sí, se despide de mí con tranquilizadoras palabras:
            -No se preocupe. Lo suyo tiene arreglo.
Ya en su consulta, Ezequiel Ramos se muestra de lo más atento y comprensivo. Yo le cuento mi problema, no hallo juicio en sus gestos ni en sus palabras cuando me dice:
            -Vamos a ponerle a dieta, señor mío. Usted solía alimentarse, sobre todo, de platos precocinados a base de sentimiento de culpa, de resentimiento, de huida ante el conflicto, de baja autoestima, de no expresión de los sentimientos, sean cuales sean… Vamos a cambiar eso. La dieta debe ser estricta. No se preocupe yo estoy aquí para ayudarle.
Me marcho a casa sin estar seguro de lo que voy a empezar.
Los primeros días no me han ido mal, tampoco he tenido nada a lo que enfrentarme… pero han empezado las complicaciones. Los conflictos, las indecisiones, la autoestima por los suelos, son más complicados de educar de lo que nunca pensé, al paladar emocional que mi miedo y yo compartimos le está siendo muy difícil adaptarse, se huele, creo, que el objetivo de esta terapia es eliminarlo de la ecuación y se ha puesto panza arriba dispuesto a defenderse.
            -Estoy a punto de vomitar- Comento, sudoroso a mi hermano mientras siento una bocanada de bilis que fluye desde lo más profundo de mi vientre mientras me veo obligado por mi terapia a enfrentarme con asertividad a mi necesidad insatisfecha de reconocimiento. Consigo tragarme el vómito de gritos, reproches y proyecciones en él de mis propias carencias y me hago responsable de lo que digo y hago. Estoy a punto de desmayarme.
La lucha continua y mi terapeuta psico-culinario perfora más y más mis papilas gustativo-emocionales para que el camino hacia la exquisitez se abra paso entre la bazofia a la que estoy tan acostumbrado.
Durante el proceso estoy teniendo serias recaídas: atracones de agrios gritos y gruñidos ante situaciones de fácil solución, vomitonas de amargos reproches, fuertes ataques de ácidos sentimientos de culpa, dulces huidas enmascarando problemas reales. Pero persevero en mi decisión. Mi miedo aprovecha cualquier excusa para aferrarse a la vida, pero yo aprovecho cualquier situación para continuar con la lucha.
Hace un año que sigo dieta rigurosa. No ha sido fácil, pero, finalmente, mis papilas gustativas se han acostumbrado a los frescos sabores, ahora sí soy capaz de percibir el abanico de matices, de la plenitud emocional y no permiten ya paso a la comida basura de la que me alimentaba. He vencido al miedo con sus propias armas. Engordé mi autoestima y  confianza.
            Hoy me voy a deleitar con un plato especial. Mi viejo miedo, arrugado, pequeño y vencido, se ha convertido en una pequeña trufa, así, para celebrar este aniversario me voy a dedicar un revuelto de mollejitas de pato y trufa con chalota y finas hierbas. ¡A mi salud!